martes, 31 de julio de 2012

La Gestión Integral del Gasto - Parte III: Gestión de la Demanda

Las compañías deben implementar programas de Gestión de la Demanda como complemento a la ejecución de la metodología de abastecimiento estratégico revisada en el artículo anterior, que permite asegurar que el precio de los productos y servicios esté acorde a lo que se podría llamar un precio “justo” de mercado.

Ahora bien, ahorrar en el precio de adquisición no es la única forma de ahorrar.  Si una empresa tenía planificado comprar 1,000 computadoras y luego de un análisis detallado de esta necesidad se determina que realmente se requieren 900, se puede decir que hubo un ahorro del gasto que iba a representar la compra de 100 computadoras que realmente no se necesitaban.  La Gestión de la Demanda es el conjunto de metodologías y técnicas enfocadas a asegurar que la organización consume la cantidad óptima de bienes y servicios que le permiten operar de forma eficiente y cumplir con sus objetivos de negocio.

Si las empresas logran combinar sus estrategias de Abastecimiento Estratégico (para optimizar el precio de compra) con estrategias de Gestión de la Demanda (para optimizar el volumen de compra) podrá asegurar que está realizando los esfuerzos necesarios para maximizar el ahorro y por tanto generar un impacto importante en el aumento de la rentabilidad del negocio.

Se trata de aplicar ciertos análisis que permitan identificar los volúmenes óptimos de productos y servicios que requiere el negocio sin afectar su capacidad de ejecución.

La Gestión de la Demanda busca responder algunas preguntas que todo ejecutivo del área de Abastecimiento y Finanzas debería preguntarse:

-       ¿Están solicitando las diversas áreas de la empresa la cantidad necesaria de insumos para operar eficientemente y no más de lo necesario?

-       ¿Serán las especificaciones de los productos y servicios aquellas que realmente se necesitan?

Las respuestas a estas dos preguntas tienen que ver con una correcta gestión de la Demanda de productos y servicios en cualquier empresa y es responsabilidad de las áreas de Compras y Abastecimiento asegurar que exista una respuesta concreta y contundente a estas preguntas.

La Gestión de la Demanda busca ser efectivos en la determinación de dos aspectos importantes de la Compra: el volumen y las especificaciones.

Sobre el volumen que se demanda

Toda organización debe aplicar estrategias dirigidas a asegurar que el volumen de compra sea el adecuado.  Es frecuente que algunas áreas de la empresa soliciten productos y servicios en cantidades que exceden a las que realmente se necesitan.  Por ejemplo, el área de marketing podría solicitar la impresión de 10,000 volantes para promocionar un producto, cuando realmente 6,000 serían suficientes para realizar la campaña.

En este caso deben existir procesos y políticas que permitan al área de Compras determinar el volumen adecuado de compra y con esto evitar que la empresa incurra en gastos innecesarios.

Sobre el volumen que se consume

La Gestión de la Demanda no solamente busca optimizar el volumen de Compras que se solicita y realiza a terceros, sino también al volumen de productos y servicios que se consumen internamente en las organizaciones, que finalmente influirá en el volumen de compra.  Por ejemplo, la cantidad de papel, artículos de oficina, llamadas telefónicas, entre otros rubros.  Optimizar este consumo también genera beneficios cuantitativos a las empresas.  Las estrategias que deben ser aplicadas para lograr optimizar estos consumos están relacionadas incluso con aspectos culturales del personal de la empresa.

Sobre las especificaciones

El área de Compras siempre debe buscar que los requerimientos de las áreas de negocio tengan suficiente detalle como para entender cuál es la necesidad y determinar qué proveedores pueden satisfacerla, así como ser lo suficientemente genérica para que permita que varios proveedores compitan por suministrar el producto o servicio.  Por ejemplo, si el requerimiento es suministrar computadoras de 4MB de RAM,disco duro de 500 MB con monitor de 17 pulgadas, se podrá encontrar en el mercado suficientes marcas para generar un proceso de cotización y negociación competitivo.  Si el requerimiento es negociar una marca y modelo específico de computadora, será más difícil generar un ahorro en la negociación.

Es importante contar con procesos que permitan validar que se está comprando la cantidad adecuada de productos y servicios y que estos cuentan con los niveles de calidad necesarios para cumplir con las expectativas de las áreas del negocio.

La Gestión de la Demanda aplica técnicas y metodologías que permiten optimizar el volumen de productos y servicios requeridos para operar eficientemente el negocio y es un complemento necesario para el logro de los objetivos de rentabilidad de los negocios.

viernes, 13 de julio de 2012

Los Momentos del Gasto

Al momento de diseñar e implementar una estrategia de gestión integral del gasto, se debe tomar en cuenta que el Gasto es como un ser vivo que tiene 3 momentos:  un ANTES (Pasado), un AHORA (Presente) y un DESPUÉS (Futuro).

Es necesario que las organizaciones estén conscientes de esto y que sus ejecutivos lleven a cabo proyectos dirigidos a implementar procesos, estructuras y recursos que les permita gestionar el gasto en cada uno de estos momentos.

Si combinamos los componentes de la Gestión Integral del Gasto:  Abastecimiento Estratégico, Gestión de la Demanda y Control del Gasto con los momentos del gasto, se genera una matriz en la cual podemos definir acciones dirigidas a gestionar el gasto de manera óptima.

Realizando todas estas actividades en cada componente y cada momento del gasto su organización se asegura de estar maximizando los ahorros y en consecuencia incrementando la rentabilidad de su negocio.

viernes, 1 de junio de 2012

La Gestión Integral del Gasto - Parte II: Abastecimiento Estratégico

Implementar la práctica de Gestión Integral del Gasto en la organización comienza por la implantación de procesos, competencias y herramientas que permitan realizar un adecuado Análisis del Gasto. Una vez logrado esto se facilita la ejecución de otros procesos.  El siguiente paso es desarrollar una metodología que permita a la empresa asegurar el mejor precio en la compra de los productos y servicios que requiere para operar.

Las metodologías de Abastecimiento Estratégico fueron desarrolladas a finales de los años ochenta y principio de los noventa y su origen principalmente se debió a la necesidad que tenían las empresas de asegurar que podían extraer el máximo valor posible de la relación con sus proveedores y así mejorar su desempeño en un mundo cada vez más competitivo.

Estas metodologías comenzaron a ser utilizadas principalmente en la compra de productos y servicios que representaban el principal gasto de la empresa, generalmente el gasto de materias primas.  Hoy en día se aplica en una gran diversidad de categorías o familias de compra, sean estos gastos directos, indirectos o inversión.

El objetivo principal de aplicar este tipo de metodologías a la compra de determinados productos y servicios es lograr una reducción en el precio de compra o bien aumentar el valor recibido de parte de los proveedores de la empresa.  Es decir, comprar lo mismo a un menor precio o comprar algo mejor al mismo precio.

Prácticamente todas las metodologías de abastecimiento estratégico plantean la ejecución de las mismas actividades agrupadas en fases o etapas, que usualmente son:

1.     Perfil del gasto
2.     Análisis de mercado
3.     Cotización y negociación

Esta metodología se ejecutará para cada una de las categorías o familias de compra que se hayan identificado como estratégicas y que las características del mercado permita generar competencia entre proveedores.

1.     Perfil del gasto

En esta primera fase se debe entender claramente cuánto y qué se desea comprar, es decir, las cantidades y especificaciones del producto o servicio, no solamente en cuanto a sus características técnicas sino en cuanto a condiciones de entrega, comerciales y de servicios.  También es importante realizar un análisis histórico de la compra: ¿cuándo fue la última vez que se negoció? ¿Cuánto se ha comprado antes? ¿Qué proveedores proveen el producto o servicio actualmente?  Toda esta información se refleja en un documento que debe ser validado con el área que solicita la compra y de este modo asegurar que el área de Compras entiende perfectamente la necesidad del usuario.  Por ejemplo, si la categoría es envases de cartón ondulado en una empresa de productos de consumo, el equipo tendrá que entender la definición de la categoría, los patrones de uso y por qué los distintos tipos y grados se han especificado.  Para la logística de ejemplo, que tal vez necesite saber acerca de las especificaciones de envío.

2.     Análisis de mercado

Una vez clarificada la necesidad de compra se procede a identificar los proveedores potenciales que estarían en capacidad de suministrar el producto o prestar el servicio requerido.

Para cumplir con esta etapa de la metodología es necesario identificar cuáles serían los proveedores potenciales, determinar cuáles serán los criterios bajo los cuales serán calificados o evaluados, definir un mecanismo a través del cual se validará la información provista por cada proveedor y finalmente realizar un comparación objetiva entre proveedores y determinar cuáles avanzarían a la siguiente fase de Cotización y Negociación.

Es muy importante que los procesos de Análisis de Mercado sean equitativos y transparentes para todos los proveedores.  En la medida en que los proveedores perciban que están participando en un proceso equitativo y justo, en esa medida responderán a la solicitud de participación.

Usualmente el Análisis de Mercado se realiza mediante el análisis de diversos tipos de información que proveen los proveedores: información escrita, información de consulta y evidencia física.

Para obtener la información escrita se elabora un documento llamado Solicitud de Información.  Este documento se envía a todos los proveedores potenciales y en él se coloca toda la información que se requeriría para determinar si un proveedor está o no en la capacidad de proveer el producto o servicio.  Típicamente la estructura de este documento está dividido en secciones: información financiera, información comercial, información técnica u operativa e información legal.  Toda esta información que se recibe en físico o vía electrónica puede ser validada a través de consultas a Clientes actuales del proveedor y visita a sus instalaciones físicas.

El resultado final de esta etapa es un documento que refleja la calificación que cada proveedor obtuvo en su evaluación y su comparación relativa con el resto de proveedores.  La decisión en esta etapa para el equipo encargado del proceso es definir qué proveedores se consideran certificados para avanzar a la siguiente fase de la metodología.

3.     Cotización y negociación

Esta es la tercera y última etapa de la metodología de abastecimiento estratégico. En ella se realiza la solicitud de cotización a los proveedores que fueron certificados.  Así mismo se define la mejor estrategia para negociar con estos proveedores.

El primer paso de esta etapa es elaborar el documento de Solicitud de Cotización, usualmente denominado RFQ (Request for Quotation).  El RFQ define y comunica a todos los proveedores precalificados cuáles son los requisitos del producto o servicio a adquirir. Debe incluir las especificaciones del producto o servicio, los requisitos de entrega y de servicio, criterios de evaluación, estructura de precios y los términos y condiciones financieras. Al igual que en la etapa anterior, es importante que durante el proceso de cotización se dé un trato equitativo a los proveedores esto incluye el evitar que existan asimetrías de información entre los proveedores y que la información que se comparte con alguno de ellos se comparta con el resto de participantes. 

Una vez recibidas y validadas las cotizaciones de los proveedores el equipo de abastecimiento debe determinar cuál será la mejor estrategia para negociar los precios.  Esto incluye analizar si es conveniente realizar una subasta electrónica o si es preferible cerrar el proceso a través de una negociación presencial “cara a cara” con los proveedores.

Los altos ejecutivos deben ser informados sobre la selección final, para obtener su aprobación. También es importante comunicar a los proveedores ganadores y perdedores sobre los resultados del proceso de negociación.

La metodología de Abastecimiento Estratégico es utilizada generalmente para identificar y materializar ahorros en el precio de adquisición de bienes y servicios.  Existen otras formas de generar ahorros implementando otro tipo de metodologías.  Próximamente publicaré algunas de ellas.



lunes, 30 de abril de 2012

La Administración Estratégica del Abastecimiento
…rompiendo con los rituales del pasado

Por: Javier Carnevali Penella


Para lograr una eficiente gestión del gasto en su organización, comience por modificar radicalmente la forma en que su empresa ha administrado el dinero, específicamente la asignación de recursos monetarios a sus distintas áreas o unidades de negocio para que sean utilizados en forma de gasto o inversión.
Hacer este cambio requiere plantear un modelo diferente de asignación de recursos.  Usualmente las empresas determinan cuánto y dónde colocar sus recursos monetarios a través de un ritual que repiten año a año llamado “Presupuesto”.  Y la práctica más común para elaborar un presupuesto es tomar como referencia el que se hizo en año anterior y ajustarlo tomando en cuenta la variación en factores económicos como la inflación, la tasa de cambio, entre otras.

El supuesto detrás del hecho de elaborar un presupuesto basado en el comportamiento del pasado es que estaremos haciendo exactamente lo mismo que el año anterior, solo que a mayor costo.
Se supone que el presupuesto es la traducción monetaria de la estrategia de la empresa, sin embargo son muchas las empresas que realizan cambios importantes en sus presupuestos con base en cambios estratégicos que se hayan planteado.  Diseñar un nuevo presupuesto a partir del año anterior sigue siendo la práctica más frecuente.

Además existen elementos culturales que sostienen esta práctica y es que cada área o unidad de negocio defiende los recursos que le asignan y ceder dinero les significa ceder poder. El incentivo que se ha creado es que cada área debe defender lo suyo pensando en el beneficio de mi área, aunque eso vaya en contra del beneficio de la organización.
Un estudio de McKinsey determinó que un tercio de los negocios estudiados en el 2011 recibieron prácticamente el mismo capital que recibieron en 2010.  La correlación entre el monto recibido en el año n y el recibido en el año n-1 fue del 92%.  Esto significa que solo hubo pequeños cambios en los recursos que se asignaron a los negocios de un año al otro.

Las compañías que relocalizaron más recursos (el tercio superior de la muestra) obtuvieron un 30% más de retorno anual sobre la acción (TRS) que los que ocuparon una posición en el tercio inferior de la muestra.  El estudio demuestra que el incremento en los montos relocalizados disminuye la varianza del retorno sobre la inversión en el largo plazo.  Esto quiere decir que las empresas que cuentan con mecanismos dinámicos de asignación de recursos y que rompen con el rito del presupuesto anual, han obtenido mayores beneficios económicos que las que no lo han hecho.
Otro estudio realizado por Lovallo & Sibony y publicado en la revista Harvard Business Review plantea que las organizaciones deben evitar “anclarse” en los números del pasado y proponen que se debe romper la inercia de que los presupuestos que se diseñan estén basados en los de años anteriores.

Romper con esta práctica requiere promover una nueva metodología que permita hacer una revisión profunda de la estrategia de la organización y a partir de allí definir qué se requiere para ejecutarla de forma eficiente y efectiva, evitando anclarse en lo que se hizo el año anterior.  Con este objetivo en mente se plantea el Modelo de Administración Estratégica del Abastecimiento (AEA)[1].

Figura 1.-  Modelo AEA
El Modelo de Administración Estratégica del Abastecimiento plantea la posibilidad de que la asignación de recursos se determine a partir de una revisión de la estrategia de la empresa y asegurar  que las necesidades de compra de productos y servicios estén alineadas con esta estrategia.
Este modelo está diseñado para lograr los siguientes beneficios en su organización:
·         Permite repensar y validar la estrategia del negocio: ¿qué queremos lograr? ¿a dónde queremos llegar?
·         Permite identificar brechas entre la situación actual y la deseada para definir un plan de acción que permita cerrarlas
·         Incorporar innovación proveniente de los proveedores en los procesos de negocio
·         Proveer alternativas de abastecimiento que mejoren el desempeño del negocio e incrementen su rentabilidad
·         Una mayor integración del área de Compras y el resto de las áreas de la Empresa
Aplicar el modelo AEA implica ejecutar 4 etapas claramente diferenciadas:
1.       Definir la estrategia de la organización
2.       Determinar las capacidades y competencias que se tienen que crear o desarrollar en la organización para lograr la estrategia
3.       Traducir estas necesidades de capacidades y competencias en requerimientos de parte de las distintas áreas de la organización
4.       Traducir los requerimientos de las áreas en requisitos de productos y servicios
Antes de entrar a detalle en cada una de las etapas es importante explicar que se utilizó el modelo de “Viaje de las Necesidades a Requisitos” de DKVGROUP como sustento al Modelo AEA.  El principio detrás de este modelo (Figura 2) es que la satisfacción de cualquier Necesidad que requiere una interacción con el entorno conlleva la ejecución de una serie de pasos.  El primero de ellos es propiamente la identificación de la Necesidad, la cual para que pueda ser satisfecha debe ser comunicada o expresada y traducida en Requerimientos.  Ahora bien, el hecho de haber expresado un requerimiento No garantiza que podrá ser satisfecho de la manera en que se espera, principalmente debido a que pueden existir restricciones en el entorno para cumplirlos.  En ese momento se inicia un proceso de negociación que finaliza con la definición de una serie de requisitos específicos que al ser cumplidos deja satisfecha la necesidad.
Un ejemplo que clarifica lo que propone este modelo sería el siguiente:
·         Una persona tiene sed
·         La persona identifica la necesidad y expresa como requerimiento que quiere un vaso de cerveza
·         Es posible que en algunos ambientes, esta necesidad podría ser satisfecha (por ejemplo, un restaurant), pero en otros ambientes como puede ser la oficina donde trabaja, difícilmente pueda hacerlo.  En este caso, un compañero de trabajo podría plantearle la opción de seleccionar otra bebida, por ejemplo, agua
·         La persona con sed acepta pero aclara que tendría que ser agua con hielo (negoció un requisito)
·         Una vez que la persona que identificó la necesidad y expresó el requerimiento negocia y define un requisito, el cumplimiento de ese requisito dejará satisfecha su necesidad y con esto se cierra el ciclo del modelo
Figura 2.-  El viaje de las Necesidades a los Requisitos
Es con base en este modelo de “El viaje de la Necesidad al Requisito” que el Modelo AEA plantea  las cuatro etapas que a continuación se presentan:
Etapa I: Definir la estrategia de la organización
La forma en que cada empresa ejecuta esta actividad es muy particular y no dedicaremos particular atención en este artículo sobre los modelos de diseño de la estrategia de las organizaciones.  El foco de este artículo está en las siguientes 3 etapas, que son aquellas en las que se requiere mayor detalle para mostrar cómo determinar los requisitos de compra de productos y servicios a partir de esa definición estratégica que debe ocurrir en el nivel más alto de la organización.
Si es importante aclarar que el resultado esperado de esta fase es que cada área de la empresa conozca la estrategia que se ha definido, o idealmente que ha contribuido a definir, y tenga muy claro los objetivos del negocio y la manera en la que se espera que su área contribuya al logro de estos objetivos.

Etapa II: Identificar las capacidades organizacionales y competencias individuales que se necesitan crear en la organización para lograr la estrategia
Los conceptos de capacidades organizacionales como las competencias individuales tienen un origen común en el concepto de Competencias de Gary Hamel: “competencias son un conjunto de habilidades, conocimientos y aptitudes que tienen los sistemas para cumplir sus funciones”.  Cuando aplicamos este concepto a una empresa, lo llamamos Capacidades Organizacionales y cuando lo aplicamos a una persona, lo llamamos Competencias Individuales.
Tanto las Capacidades (organizacionales) como las Competencias (individuales) determinan lo que una empresa puede o no hacer.  Es por ello que en esta segunda etapa del modelo es imprescindible identificar qué se necesita para llevar a cabo la estrategia definida.
Las Capacidades Organizacionales, según Ventocilla[1], éstas distinguen a cada organización y terminan expresándose en:
·         El grado de Competitividad: aquel que mide la capacidad de la empresa para obtener una participación creciente y superior a la de sus competidores de los recursos disponibles en el mercado. El grado de competitividad se mide en el Mercado
·         El grado de Productividad, aquel que mide la capacidad de una empresa para lograr sus objetivos (efectividad) asegurando el más alto retorno producto por unidad de insumo (eficiencia). El grado de productividad se mide en la Empresa
·         El grado de Formación de Capital Financiero, que se define como aquel que mide la capacidad de la empresa para acumular recursos que permitan financiar las iniciativas futuras de la empresa. Estos recursos pueden provenir de fuentes internas o externas
·         El grado de Formación de Capital Intelectual, que es aquel que mide la capacidad de la empresa para desarrollar su Capital Humano (dominio de conceptos y procedimientos que reside en las personas), Estructural (metodologías, procedimientos, prácticas que son propiedad intelectual de la empresa) y Relacional (redes de relaciones con Clientes, Proveedores, Comunidades, Instituciones, etc.)
El desarrollo de las Competencias Individuales involucra ayudar a las personas a crecer en sus Motivos, Conocimientos y Habilidades para que logren un desempeño acorde a las necesidades del negocio, es decir, aquellas que aseguren el éxito de la estrategia.
Existen herramientas para medir el desarrollo de Capacidades Organizacionales y Competencias Individuales que pueden ser utilizadas para determinar la brecha entre el nivel actual y el deseado.
Etapa III: Traducir estas necesidades de capacidades y competencias en requerimientos de parte de las distintas áreas de la organización
Una vez que cada área o unidad entiende la estrategia definida e identifica lo que necesitaría desarrollar para lograr sus objetivos, procede a expresar estas necesidades en forma de requerimientos específicos, en otras palabras, qué productos y servicios requiere para conseguir ejecutar la estrategia y conseguir los objetivos planteados.
Esta transmisión de requerimientos debe ser validada por la alta dirección y comunicada al área de Abastecimiento, quién sería finalmente la responsable de abastecer a la empresa de esos productos y servicios.  Durante este proceso cada requerimiento debe ser clasificado en Grupos genéricos de Compra.  Una posible clasificación de estos Grupos se muestra en la Figura 3.
Es importante notar que la clasificación de ciertos productos y servicios en un Grupo de Compra no necesariamente relacionada con una sola área funcional.  Por ejemplo:  El área de Operaciones podría requerir invertir en la adquisición de un nuevo Sistema (que sería clasificado bajo el Grupo de Compra de Tecnología), así mismo el área de Tecnología pudiese requerir contratar a más Analistas de Sistemas bajo la figura de Outsourcing (que se clasificaría bajo el Grupo de Compra de Servicios).

Figura 3.-  Matríz de requerimientos


Esta clasificación es muy clara para el caso en que se definen los requerimientos para cerrar la brecha en el desarrollo de Capacidades Organizacionales, pero ¿Cómo traducir los requerimientos de Competencias Individuales en Grupos de Compra?
Los requerimientos de Competencias Individuales se traducen en necesidades de servicios como Entrenamiento, Asistencia a eventos o congresos, servicios de headhunting, etc.  En otras palabras, cualquier servicio que permita a la organización cerrar la brecha entre las Competencias requeridas y las que actualmente se poseen.
 
Etapa IV: Negociar los requerimientos de las áreas para definir requisitos de productos y servicios
Existen restricciones que moldean o ajustan los requerimientos expresados en la etapa anterior.  En toda organización existen límites a lo que cada área o unidad de negocio requiere, principalmente por una razón de disponibilidad de recursos.
En esta etapa las áreas negocian con el área de abastecimiento y determinan cuáles son los requisitos específicos que pueden ser cumplidos detallando atributos como: cantidad a comprar, fecha en la que se requiere.  Además es en este momento en el que se determina cuál sería el Presupuesto asignado para cada Requisito de Compra.
En esta etapa, que es liderada principalmente por el área de Abastecimiento, se agrupan las necesidades de las distintas áreas en Categorías de Compra y se diseña un Plan que detalle cuándo se deben negociar.
El resultado final es un plan de abastecimiento que detalla qué categorías de compra se deben negociar en el año para asegurar que se cumplan los requisitos de cada unidad de negocio y por ende se satisfaga la necesidad de capacidades y competencias que permitirán lograr implementar la estrategia de la organización.
El Plan de Abastecimiento debe detallar al menos lo siguiente:
·         Grupo de Compra
·         Categoría de compra
·         Tipo de erogación: gasto o inversión
·         Monto estimado del gasto o inversión
·         Fecha en la que se requieren los productos y servicios
·         Estimado de ahorros que se puede lograr en la negociación
·         Tipo de negociación: estratégica o táctica
El Modelo AEA plantea una nueva manera de asignar los recursos y asegurar que las capacidades y competencias que se requieren para ser competitivos, productivos e incrementar el capital financiero e intelectual de las empresas sea entregado en forma de productos y servicios a cada una de las áreas de la organización y esto les permita mejorar su desempeño, ejecutar la estrategia corporativa y alcanzar sus objetivos.
La asignación de recursos en este modelo ocurre luego de que se ha realizado una revisión profunda de los requerimientos de cada área, independientemente de lo que hayan recibido en forma de presupuesto el año anterior.
El modelo inicia con un proceso de revisión de la estrategia de la empresa y a partir de allí permitir que cada área determine y comunique que Capacidades y Competencias requerirían para ejecutarla.  Posteriormente traducir esos requerimientos en requisitos específicos de productos y servicios, cuyo aprovisionamiento será gestionado por el área de Abastecimiento, lo cual permite hacer una revisión exhaustiva de las mejores alternativas de abastecimiento y seleccionar aquella que mejor convenga a la empresa.  Este proceso de gestión de categorías de compra asegura considerar a nuevos proveedores del mercado, nuevos modelos de abastecimiento y el mejor precio para los productos y servicios negociados.
Finalmente el cumplimiento de los requisitos negociados con cada área se traducirá en la satisfacción de las necesidades de capacidades y competencias y asegurar así la competitividad y productividad de la organización.



[1] “Las Capacidades Organizacionales”. Eleodoro Ventocilla. Marzo 2000

[1] El Modelo de Administración Estratégica del Abastecimiento es propiedad intelectual de Javier Carnevali

viernes, 9 de marzo de 2012

Las áreas de Compra pueden generar mayor impacto en el EBITDA que las de Ventas

jueves, 3 de noviembre de 2011

La Gestión Integral del Gasto - Parte I: El Análisis del Gasto

Asegurar la  rentabilidad de los negocios de manera sostenida es una de las principales responsabilidades de todo gerente y es uno de los retos más complejos que se enfrentan hoy en día en las organizaciones. 

La rentabilidad tiene dos componentes principales: ingresos y egresos.  Tradicionalmente la rentabilidad se ha apalancado principalmente en el aumento de los ingresos, a través de la aplicación de estrategias de mercadeo y ventas.  Sin embargo, es necesario complementar estos esfuerzos accionando estrategias dirigidas a optimizar las erogaciones que se hacen y que en gran medida se traducen en gastos.
A lo largo de una serie de artículos pretendo exponer mi punto de vista respecto a una práctica gerencial que debería ser aplicada de forma sistemática en todas las organizaciones. Me refiero a la Gestión Integral del Gasto, que no es más que contar con los procesos y tecnología para que la organización sea capaz de optimizar sus gastos y con esto se contribuya al mejoramiento de los resultados financieros de las empresas.

El primer paso para Gestionar el Gasto es medirlo, cuantificarlo, tener conocimiento de cuánto gasto, en qué gasto y con quién lo gasto.  Parece simple responder a estas preguntas, pero en mi experiencia de más de 18 años en el mundo de la consultoría organizacional me he dado cuenta que no muchas empresas saben exactamente la respuesta a estas preguntas.
Para aplicar esta práctica es necesario desarrollar la capacidad de obtener y analizar la información del gasto de la organización. El conjunto de procedimientos y herramientas que nos permiten realizar estas dos importantes actividades se les conoce como Spend Analysis o Análisis del Gasto.

Bartels y Pohlmann definen el Análisis del Gasto como el proceso de recolectar, depurar, clasificar y analizar información del gasto con el propósito de reducir los costos de abastecimiento, mejorar la eficiencia y hacer seguimiento al desembolso de dinero de la empresa.
Aplicar las mejores prácticas del Análisis del Gasto le permitirá a su organización:
  • Mejorar la visibilidad del gasto de su organización para identificar oportunidades de ahorro
  • Conocer las categorías de compra que generan el mayor gasto para diseñar mejores estrategias de negociación y de relacionamiento con proveedores estratégicos
  • Contar con información confiable que permitan evitar la subjetividad en la toma de decisiones
  • Buena parte del trabajo de realizar un adecuado análisis es tener visibilidad sobre el gasto y ser capaces de responder en todo momento las siguientes preguntas: ¿Quién gasta?  ¿En qué gasta?  ¿Cuánto gasta?  ¿Con quién lo gasta?  ¿Cuándo lo gasta?
Pareciera que todas estas respuestas están ya disponibles gracias a la cantidad de empresas que cuentan con sofisticados sistemas financieros y contables, sin embargo en la práctica no basta con un simple reporte contable para tener la información necesaria para hacer un buen Análisis del Gasto.

Los criterios que se utilizan para clasificar contablemente el gasto de una empresa son distintos a los criterios que necesitamos aplicar para realizar un análisis del gasto.  El análisis del gasto requiere contar con datos relacionados que puedan ser clasificados de diversas maneras y que den respuesta a las preguntas planteadas anteriormente.  Es muy probable que los datos requeridos para responder a estas preguntas se encuentren dispersos en distintos sistemas dentro de la organización o tengan la confiabilidad y accesibilidad que se requiere para realizar un análisis de calidad.
Un ejemplo claro de esta situación es la típica cuenta contable “Servicios Generales” en la cual podemos encontrar el gasto realizado en la compra de diversos productos y servicios que no están relacionados entre sí y que no pueden ser utilizados como una herramienta de análisis por los compradores de la organización.  Dentro de esta cuenta contables puede hacer gasto relacionado con el servicio de limpieza, mantenimiento, mensajería, cualquier pago por servicios que no pudieron ser clasificados en otras cuentas,  incluso gasto relacionado con la compra de productos  tales como artículos de limpieza, materiales, entre otros.

En el ejemplo anterior es claro que la información contable, tal y como está registrada es de poca utilidad para los compradores.  Para poder contar con información de calidad será necesario aplicar procedimientos de Análisis del Gasto para que cada pago sea registrado en categorías de compra específicas y cuente con información asociada que permita a los compradores responder ¿Cuánto se gastó? ¿En qué categoría? ¿Quién generó el gastó? ¿A quién se le pagó? ¿Cuándo se compró?
Realizar un adecuado Análisis del Gasto presenta retos importantes.  El Aberdeen Group, a través de una de sus investigaciones ha identificado los siguientes:

  • Fuentes de información dispersas: los datos están ubicados en múltiples sistemas a lo largo de la organización
  • Datos incompletos e imprecisos: la información detallada que se necesita para hacer un Análisis del Gasto adecuado se encuentra en data no estructurada dentro de los ERP’s y otros sistemas
  • Información incongruente de proveedores: dentro de una misma empresa un proveedor puede ser nombrado de diversas maneras, por ejemplo:  IBM, I.B.M., Intls. Business Machines, etc. Todo ese tipo de disparidades deben ser ordenadas para que una empresa pueda entender claramente su gasto
  • Información incongruente del nombre de los productos y servicios: un mismo producto puede aparecer con diversos nombres en los sistemas de la empresa. Estos sistemas con frecuencia también describen y clasifican al mismo producto de maneras diferentes. Una empresa debe solucionar estas disparidades y clasificar la información de acuerdo a una taxonomía consistente y con el nivel de detalle necesario para que pueda ser analizada.
  • Procesos manuales de depuración y clasificación de datos: la mayoría de las empresas continua confiando en aplicaciones de hojas de cálculo y procesos manuales para consolidar, clasificar y analizar información del gasto.  Estas actividades son responsables del 12% al 15% del ciclo de abastecimiento y consume entre un 30% y un 50% del tiempo de un gerente de categoría. 
  • Experiencia insuficiente en categorías de compra: corregir datos mal clasificados requiere un dominio y experticia en los atributos del producto y de la información.  Muchas empresas delegan el trabajo de limpieza de datos y clasificación en el personal de TI, quienes no tienen toda la experiencia y conocimiento que requiere ese trabajo.  El estudio de Aberdeen Group revela que cerca del 30% de la información del gasto está incorrectamente clasificada y categorizada en cuentas “misceláneas” o “varias”, complicando aún más los esfuerzos para analizar y entender el gasto de la empresa
  • Capacidades limitadas de análisis: identificar patrones, tendencias y oportunidades de ahorro en el gasto requiere análisis.  El estudio de Aberdeen Group encontró que cerca del 90% de las compañías todavía utilizan aplicaciones de hojas de cálculo como su herramienta principal de análisis. Esto limita la sofisticación del análisis que puede ser realizado. Aberdeen Group estima que el no contar con estas capacidades de Análisis del Gasto le cuesta a los negocios pérdidas en oportunidades de ahorro de $260 billones de dólares.
Implementar la práctica de Gestión Integral del Gasto en la organización comienza por la implantación de procesos y herramientas que permitan realizar un adecuado Análisis del Gasto.  Una vez logrado esto se facilita la ejecución de procesos de Abastecimiento Estratégico, Gestión de Proveedores, Compliance, etc.  Todo esto con la finalidad de generar ahorros que permitan reducir el gasto y mejorar la rentabilidad del negocio.